El momento es solemne: Son Goku, con su gi naranja adornado con el kanji Go, acaba de poner un pie en Namek. La figura lo representa de pie, con los puños apretados a los costados y la mirada fija en el horizonte: la mirada de un guerrero que sabe que la batalla contra Freezer se acerca. El diorama que lo rodea marca toda la diferencia: la puerta circular de la nave espacial, la rampa de acceso desplegada, el generador de gravedad plateado y el suelo de baldosas rojas recrean fielmente el interior de la cápsula de entrenamiento.