Tras la misteriosa desaparición de su hijo en el sótano de su vieja casa, Dulce regresa treinta años después para descifrar el
enigmático misterio que le ha atormentado durante tanto tiempo. Una espectacular película del debutante Alejandro Hidalgo que
ha arrasado la taquilla venezolana durante cinco meses, superando a títulos como El Orfanato o Los Otros.