Norman es un oso polar que no sabe cazar, pero posee un don muy especial: al igual que su abuelo, ¡Norman puede hablar con los humanos!. Vera, una directora de marketing, aparece un día en el Artico a rodar un anuncio de TV para promover casas de lujo para su jefe, el poco escrupuloso billonario Sr. Greene. Norman se da cuenta de que tiene que hacer algo para salvar el Artico, su hogar.
Alentado por Sócrates su gaviota consejera, Norman deja a su familiar y se esconde en un barco rumbo a La gran manzana (Nueva York) con sus tres pequeñas, traviesas y casi indestructibles ardillas como aliadas.