Cuando el joven Domenico deja el pueblito de Meda y se aventura a ir a Milán en busca de trabajo, conoce a Antonieta en las pruebas de acceso para entrar a trabajar en una gran empresa. Tras pasar por todo tipo de exámenes, ambos aspirantes son seleccionados. A Domenico le ponen a ejercer como chico de los recados, y los diferentes turnos y tareas le impiden volver a verse. Hasta que pide un puesto de cajero que se ha quedado vacante por la muerte de un compañero y se produce el reencuentro. Rodada con actores no profesionales, este primer gran éxito de crítica del cineasta Ermanno Olmi (''El oficio de las armas''), fue seleccionada entre las 100 películas italianas dignas de conservarse (I 100 film italiani da salvare).