Accatone (Franco Citti) es un vividor alérgico al trabajo. Se pasa el día metido en las tabernas trapicheando, mientras la mujer con la que convive, Maddalena (Silvana Corsini), debe ejercer la prostitución para mantenerlo. Cuando es detenida y encarcelada, Accatone, privado de su medio de subsistencia, se ve condenado a llevar una vida miserable, por lo que ha de recurrir a su esposa legítima (Paola Guidi), a la que había abandonado, para no vivir como un mendigo.